martes, 11 de noviembre de 2014

EL POSTRE

En un barrio centrico y tranquilo  vivian en una casa alquilada Lucas con sus padres Marcia y Roberto que le brindaban todo lo que estaba al alcance de ellos.
A Lucas no le faltaba nada, muchos menos cariño, era un ñiño  respetuoso, educado, tenia buen comportamiento en la escuela y las mejores notas del 5 grado.
 Nadie podia imaginar que tenia una gran debilidad, y esa debilidad lo volvìa mezquino, su locura, su perdiciòn era un postre hecho de manì tostado embebido en miel de caña de azùcar, un postre que lo dejaba extasiado por tanto dulzor,un postre que su abuela materna lo preparaba con mucho amor cada vez que iba a visitarla.
Un postre que con nadie queria compartir,
 todo, todo podian pedirle a Lucas
pero el postre de la abuela no.
Era una tarde Sabatina cuando Ariel, compañero y amigo de Lucas llegò a la casa, para terminar un trabajo practico que debian presentar en equipo. 
Los dos niños de 10 años de edad, sin perder tiempo comenzaron animosamente a trabajar mientra la madre rondaba pendientes de ellos.
 Durante el desarrollo de la tarea, Lucas se ausentò en reieradas ocaciones por breves minutos, dejando solo a su compañero con el trabajo practico.
No paso mucho tiempo cuando volviò a hacer lo mismo,Ariel estaba apurado en terminar el trabajo practico, con voz alta y  seguro del trabajo realizado, le dijo a su amigo y compañero:-" Lucas, nos falta poco para terminar" 
Marcia preocupada por la extraña actitud de su hijo,que una vez mas desaparece dejando solo a su compañero, lo sigue y lo sorprende con el frasco de postre ,comiendo apresurado casi sin respiracion, a cucharadas rebalsadas, chorreando la miel sobre el brilloso mosaico.
La madre le hablo con la misma ternura de siempre,le llamò la atencion por estar comiendo a escondidas cuando nada le impedìa compartir un poco de postre con su compañero; pero la respuesta de su hijo, era muy evidente,-" ya queda poco mami, por eso no le convido". 
La madre sabìa que estaba mintiendo porque  el frasco todavia contenìa bastante dulce que podìa alcanzar para varias porciones.
Sin decir mas nada, regresaron junto a Ariel, el trabajo practico estaba casi terminado,solo faltaban algunos datos y misiòn cumplida para los dos compañeros.
Al dìa siguiente como era de costumbre,Lucas fuè directo a la cosina y con desesperada anciedad  se hacercò a la mesada en donde habia dejado su postre preferido, pero su gran alegrìa se esfumaba al ver, que incontables hormigas invadieron el frasco,rehogandose en el postre de mani tostado con miel.
El  descontento y la desazon se apoderaron de el, miraba con desconsuelo el frasco destapado,mientras se lamentaba por su olvido,hasta llego a pensar que las hormigas conspiraron contra el, como un castigo.
Lucas arrepentido por su fea actitud afirmaba en voz baja:
_" Por no convidarle a Ariel, se llenò de hormigas, mi postre de manì tostado con miel".
Con resignaciòn observaba, como millares de hormigas se empavonaban en el espeso dulzor del rico postre, que no pudo comer!


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