miércoles, 7 de enero de 2015

LAS RANAS MARRANAS

LAS RANAS MARRANAS

Cada vez que llueve intensamente, se forma un gran charco bajo el enorme y frondoso árbol del guapohú. Para algunas aves, como también para las ranas es toda una bendición ese charco de agua estancada.
Desde la galería de mi casa mientras me hamacaba placenteramente en el sillón de mi madre, podía ver ese bello paisaje, escuchar la  algarabía de los pájaros que llegaban para refugiarse en las tupidas ramas del árbol. Pero al mismo tiempo podía oír el cántico nostálgico de las ranas, parecía casi un lamento.
En la siesta mientras mis padres tomaban un descanso, bajaba cuidadosamente hasta acercarme a las orillas del charco. Había muchos huevos de ranas y un montón de ranas que  saltaban y nadaban despreocupadas. Fue entonces que en ese preciso instante que se me ocurrió llamarlas a todas ellas: Mis ranas marranas, porque cantaban todo el día de la semana.
Yo decía: -Ojalá siempre perdure el árbol frondoso del guapohú,
ojalá siempre llueva en cada estación, porque así, siempre vendrán las aves con su algarabía constante y siempre estarán mis ranas marranas, alegrándome los días con su canción.¡ Ojalá!


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